La difícil situación económico-financiera ante la que nos encontramos, me hace prestar especial atención y dedicar uno de mis artículos a los SEGUROS en las COMUNIDADES DE PROPIETARIOS.

Poniéndonos en situación y acogiéndonos a lo que la legalidad exige, citaré el pretexto legal al cual estamos completamente ligados, tanto los Administradores de Fincas, como los propietarios o comuneros:

Existe una ley, concretamente la ley 8/2004 de 20 de Octubre, de la Generalitat Valenciana. “Ley de Vivienda de la Comunidad Valenciana”, que fija unos mínimos en cuanto a la contratación del seguro en las comunidades de vecinos.

En el preámbulo de dicha ley ya nos dice lo siguiente: “el Título III que contempla el uso, conservación, mantenimiento y adaptación de la vivienda […]: – La obligatoriedad de que la comunidad de propietarios suscriba con carácter global  para todo elinmueble los seguros contra riesgo de incendio y por daños a terceros. Estos mínimos los vuelve a reflejar en el articulado de dicho Título III, (Para más información consulten: Artículo 30.1 Ley 8/2004.)

A este artículo le acompaña otro que tipifica como infracción grave no tener contratado un seguro: “no mantener asegurados los inmuebles destinados a viviendas  contra riesgo de incendio […]”, (Para más información consulten: Artículo 68.9 Ley 8/2004) y por si fuera poco, la sanción que emanaría de esta infracción grave sería una multa “con más de 600 hasta 3000 Euros, las infracciones graves”. (Para más información consulten: Artículo 71.1 b) Ley 8/2004).

Pero bien, dejémonos de rollos y de leyes aburridas y demos paso a donde quiero llegar (aunque la legislación esté ahí, y debamos de cumplirla):

En la mayoría de las comunidades la contratación de un seguro, es como un lavarse las manos, a lo Poncio Pilatos, simplemente sirve para ceñirnos a lo que la legalidad exige y como un: “Que no nos pillen sin seguro” o, “¡Nosotros eso lo tenemos!”. Este tipo de seguros, sin apenas coberturas reales, y sin casi garantías dejan al margen incidentes que pueden ocurrir con relativa frecuencia, que con un buen seguro estaría más que solucionado. Dejar estos incidentes fuera de las coberturas implica varios aspectos que debemos considerar: por una parte, suponen un gasto extraordinario para hacer frente al percance. Del mismo modo, estas derramas, en la mayoría de los casos nunca vienen bien a los copropietarios (y más ahora en los tiempos que corren) y muchas de las veces, recaudar el importe de la reparación se demora demasiado en el tiempo, con lo que la reparación no se lleva a cabo cuando debería pudiendo agravar la situación, mientras que con un buen seguro, esto no pasa. Y por otra parte, pudiendo contratar un buen seguro, ¿Qué interés les mueve a quienes nos asesoran para no querer asegurar todo? Me da que pensar, y no demasiado bien… Aquí es donde incido en la trasparencia y la honestidad de Luis María M. Segrelles Gestor de Comunidades 2.0 y es cuando digo que es mucho más eficaz, barato y nunca mejor dicho, seguro, contratar una póliza de máximas garantías (siempre que los copropietarios estén de acuerdo), evitando así futuras posibles derramas para reparaciones, que como he dicho antes, estarían cubiertas… Ahora os preguntaréis, ¿Y que puede costar un buen seguro? Teniendo en cuenta que es obligatorio y que necesariamente vamos a tener que destinar una cantidad del presupuesto anual para la contratación de éste, ampliar las garantías puede costar entre 2,5 y 4 euros más al mes por vecino, aproximadamente… -¿No será esto más llevadero que tener que hacer frente a una derrama por reparación? ¡Os aseguro que si! –

Para terminar, os diré que, con un buen seguro de comunidad, mis clientes eliminan coberturas que tienen en su seguro de hogar, abaratando así los costes de su propia póliza de la vivienda.

Espero que este artículo os haya hecho, al menos, pensar un poco con lo que he escrito, y os recuerdo a su vez que, estaré encantado que contactéis conmigo sin ningún tipo de compromiso.

Anuncios